Amistad, amor o sexo, o las tres cosas. Cada vez son más los que se conectan a Internet buscando una nueva forma de relacionarse con los demás. El anonimato que brinda la Red es para muchos una oportunidad de actuar con libertad y sentirse acompañado o incluso querido, sin las molestias del roce diario.
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La cantidad de usuarios que accede a Internet se multiplica día a día. La constante expansión de las redes telemáticas que se instalan en la vida diaria para hacerla más cómoda, trae aparejado un cambio en las relaciones sociales. Las ventajas que la Red ofrece para la educación, el comercio o el entretenimiento son claras, pero cada vez son más los que la utilizan también para encontrar la amistad o el amor.
Los chats
Los programas de tertulia o chats, que ponen en contacto a personas de diferentes lugares en tiempo real, proliferan por la Red erigiéndose como importantes vías de comunicación social.
Es el usuario el que elige la temática de la conversación, optando por un chat u otro. El abanico de posibilidades es tan amplio como puede serlo el de una conversación en directo: desde contar chistes hasta hablar sobre un tema concreto y especializado.
En muchas ocasiones, si dos personas encuentran puntos en común que les lleven a querer conocer más al otro, las conversaciones que comienzan entre todas las personas que han elegido un chat determinado, derivan en una charla privada. Son muchas las amistades e incluso los romances que han comenzado en Internet de esta forma.
Agencias virtuales
Hay cientos de sitios en Internet especializados en organizar “citas virtuales”. A diferencia de los chats, estas agencias permiten seleccionar a las personas que uno desea conocer, estableciendo ciertos rangos de edad, zona geográfica, etc. Además, se pueden ver los perfiles, en algunos casos con foto, de quienes los hayan entregado a la agencia.
La mayoría de estos sitios son gratuitos, pero en algunos se cobra una pequeña comisión por concertar una cita o por colocar un anuncio de forma destacada. Por lo general no es necesario confiar datos personales, como dirección o teléfono. La mayoría de las agencias respetan la privacidad de los datos. La comunicación se establece únicamente por correo electrónico y depende de las personas que la relación se traslade a un plano de mayor intimidad.
Aunque existen administradores que cuidan de que el contenido de los mensajes sea el adecuado, para participar en una agencia de estas características hay que estar dispuesto a recibir mensajes de todo tipo, ya que a veces se filtran mensajes un poco subidos de tono o los perfiles no corresponden exactamente con las personas que describen.
Matrimonios virtuales
El paso definitivo para formar una pareja en la Red es el matrimonio virtual. Estos matrimonios cibernéticos son mucho más baratos que los tradicionales, ya que únicamente requieren la celebración de una breve ceremonia, sin la presencia de familiares, ni lista de regalos, ni banquete, tras la que la pareja se reúne en un chat en privado para celebrar charlando su enlace.
Para hacer más tangible la unión, algunas agencias especializadas en matrimonios virtuales entregan a la pareja de recién casados un certificado matrimonial virtual de nula validez legal, pero de gran significación personal.
Los defensores de este tipo de enlaces, sostienen que tienen idéntica validez que las bodas civiles, ya que en ambos casos la ceremonia es sólo un símbolo, cuyo valor está directamente relacionado con la importancia que la pareja le otorgue. Además, tiene la ventaja de que, en caso de que la pareja no se entienda, el divorcio virtual es inmediato.
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